Catedral Ortodoxa de la Santísima Trinidad en Rumanía

Catedral Ortodoxa de la Santísima Trinidad en Rumanía

La Catedral Ortodoxa de la Santísima Trinidad alberga las reliquias de San Andrés

La Catedral Ortodoxa  (en rumano Catedrala Sfânta Treime din Sibiu), fue construida tomando como modelo la Iglesia de Santa Sofía de Constantinopla (hoy Istambul), es espléndida por dentro y por fuera. Erigida en una calle y no en una avenida, no ofrece una buena perspectiva para la fotografía de su exterior, pero por dentro maravilla por su intensa policromía.

Los rumanos son en su mayoría ortodoxos. La idea de construir la Catedral en Sibiu surgió durante el dominio de los Habsburgo, cuando el país estaba bajo el Imperio Austro-Húngaro.  Andrei  Saguna, máxima autoridad de la Iglesia Ortodoxa,  en 1857 solicitó al emperador Francisco José I autorización para pedir donativos para la construcción del templo. El primer donante fue el propio emperador. Aunque Saguna murió en 1873 continuó la recaudación de fondos y en 1902 se colocó la piedra fundamental.

La Catedral fue consagrada  el 30 de abril de 1906, fecha desde la cual recibió varias mejoras.  Sus íconos de estilo bizantino, sus paredes pintadas con motivos religiosos en vibrantes colores y sus vitrales (pocos, pero bellos) merecen una mirada atenta. El exterior es amarillo y rojo, y, además de sus torres, luce una magnífica cúpula.

La preciosa Cabeza de San Andrés fue llevada por  Daniel, Patriarca de la Iglesia Ortodoxa de Rumania,  Teodoros II, el Papa y el Patriarca de Alejandría y su eminencia Crisóstomo, Metropolitano de Patras.

Las reliquias de San Andrés se colocaron en la catedral para la veneración. Miles de fieles se reunen allí, para rezar y celebrar su bendita memoria.