La Virgen del Rocío en Almonte (Huelva)

La Virgen del Rocío en Almonte (Huelva)

Cuentan las crónicas que el Rey Alfonso X «EL Sabio», entre 1270 y 1280, alentado por su gran devoción mariana, mandó erigir una iglesia o ermita consagrada a la Virgen en en lugar llamado de Las Rocinas, recién conquistado a los árabes, en los mismos tiempos en los que, atraído por la belleza de los terrenos y los venados creó el coto de caza que hoy se conoce como Doñana. P ero la historia, como es frecuente, se disocia de la leyenda, que aporta bellísimos e incomparables datos sobre un mismo hecho. Según la tradición piadosa, teñida de leyenda, que al parecer se conocía en Almonte y en pueblos vecinos desde el siglo XVI, aunque no aparece escrita hasta el XVIII, un hombre que había salido a cazar o a apacentar ganado, en La Rocina, halló entre malezas y espinas la Venerada Imagen de la Virgen colocada sobre un tronco de árbol. Quiso llevarla a la villa de Almonte, distante tres leguas del sitio del hallazgo. Pero la Imagen volvió a su lugar y allí se levantó una ermita para cobijarla.

El Rocío es el grito más expresivo de fe y el llanto más apasionado de Andalucía a Santa María. El pueblo también invoca a la VIRGEN DEL ROCÍO con otros títulos:

BLANCA PALOMA, en alusión al Espíritu Santo en forma de paloma que preside sus andas.

REINA DE LAS MARISMAS, en alusión a las Marismas del Guadalquivir que se encuentran junto a su Santuario.

PASTORA, en alusión al traje que luce cuando es llevada al pueblo de Almonte. La Romería es el acontecimiento más importante del año rociero. Pero es Romería de Pentecostés, es decir, reunión del pueblo para celebrar, con María, su Madre, la venida del Espíritu Santo. Se calcula que, en los últimos años, la asistencia de personas a la romería se acerca al millón y medio de personas.

EL CAMINO:

1. Cuando un rociero habla del camino se refiere al trayecto que realiza con su Hermandad desde su pueblo hasta la ALDEA DEL ROCÍO. Es el camino que concluirá con la llegada al Rocío y la presentación ante la Virgen.

2. Pero, en un sentido más amplio, el camino es la preparación para la Romería . Es un camino duro, sin las comodidades de nuestra época, pero el buen rociero está radiante de alegría porque, a cada paso, se acerca a su Madre, la Virgen. En el camino se comparte, se convive con los Hermanos en un claro ejemplo de fraternidad impregnado con el carácter festivo de nuestra tierra.

3. No podemos olvidar el sentido eclesial del camino . En él vemos al Pueblo de Dios caminando en torno a su Madre, representada por el SIMPECADO, que es el centro del camino. Ante él se celebra la Santa Misa del Alba, se reza el Angelus y al anochecer el Rosario. Ante él se canta, se baila, y se llora. Cada SIMPECADO representa en su Hermandad, a la Virgen del Rocío y los hermanos lo veneran con la misma Fe que cuando se postran ante Ella.

4. Pero los rocieros no sólo hacen este camino todos los Domingos del año van Hermandades al Rocío en peregrinaciones oficiales y también especiales que hacen que la ALDEA DEL ROCÍO esté siempre llena de peregrinos que, como buenos hijos, acuden a ver a su Madre.

Para ser buen rociero

primero hay que ser

cristiano

y acordarse del que sufre

y al tiempo darle una mano.

Llévala en el corazón,

lo mismo que en el

sombrero

que así es como se conoce

a los buenos rocieros.

Copla popular

Buen día con… LA VIRGEN DEL ROCÍO

Javier Leoz, Sacerdote